Hay momentos en los que Dios no habla con estruendo, sino en el silencio. Allí, donde el corazón se aquieta, renace la certeza de que somos amados, llamados y enviados.
Con inmensa gratitud compartimos la vivencia del Retiro Anual de Guías «Llamados y Enviados», correspondiente al primer semestre de 2026, de la Coordinación Nacional Colombia Nororiente.
Fueron días de gracia, de encuentro con el Señor y de fraternidad vivida con sencillez. En la oración, el silencio y la comunión fraterna, el Padre fue renovando nuestras fuerzas, sanando el corazón y recordándonos que la misión no nace del esfuerzo humano, sino de la confianza en el Señor que siempre camina delante de nosotros.
Regresamos con el alma serena y el corazón encendido, dispuestos a servir con humildad, a sembrar esperanza y a dejar que nuestra vida anuncie, más que nuestras palabras, la presencia amorosa de Dios.
«Señor, aquí estamos. Haz de nosotros instrumentos de tu paz y testigos silenciosos de tu amor.»








