Se han impartido ocho TOV Niños en simultaneo con una asistencia de un total de 200 niños talleristas. Seis de los talleres impartidos han sido en zonas de mucha vulnerabilidad, precariedad. Dos de ellos en zonas mas céntricas. Pero lo primero que destacaron los hermanos Guías fue que los chicos eran muy auténticos, profundos en su compartir, que participaban mucho, y que todos los chicos pagaron sus materiales a pesar de ser de escasos recursos.
Cuentan los Guías que el Desierto les daba cierto miedo porque los niños son inquietos – traviesos, pero que resultó en una lección para ellos, el verlos súper compenetrados con sus trabajos, quietos y callados en todo lo que duró el Desierto.
Un testimonio de la Sesión de la Buena Noticia. Una niña dijo: “yo le llevé la buena Noticia a mi tío que no cree en Dios, el dice que sí, pero él no viene a la Iglesia, y entonces yo le dije: Jesús te ama, Jesús resucitó, nosotros tenemos vida, tenemos que tener esperanza y ser felices porque Jesús resucitó” Y en el siguiente encuentro contó que su tío ya les acompañó a Misa. Todo esto dicho con la contundencia, sinceridad e inocencia de un niño.








