BIENVENIDO GUÍAS REGISTRADOS ADMIN

Miles de personas en el mundo han recuperado la alegría y el encanto de la vida.

Talleres de Oración y Vida

Padre Ignacio Larrañaga

Miles de personas en el mundo han recuperado
la alegría y el encanto de la vida.

Talleres de Oración y Vida

Padre Ignacio Larrañaga


Warning: array_merge(): Argument #2 is not an array in /home/admin/public_html/wp-content/themes/holycross/includes/helpers.php on line 536
EXPERIMENTA EL AMOR DE DIOS

  • Share on FacebookTweet about this on TwitterPin on Pinterest

1. Quédate quieto y en silencio practicando este Pequeño Silenciamiento

Imagen: © Depositphotos.com/[straga]

2. Invoca al Espíritu Santo cantando suavemente y sintiendo en tu corazón el canto Inúndame, Señor, con tu Espíritu

3. Escucha a Dios y experimenta su gran amor.

Para obtener esta experiencia profunda de amor, te recomendamos seguir estas etapas:

  • Procura tener el alma vacía, abierta, tranquila, sin ansiedad, serenamente expectante, pues es el Señor el que viene, en su palabra, a tu encuentro.
  • Invoca al Espíritu Santo, y haz una lectura lenta, muy lenta, con pausas frecuentes, de la 1ª. Carta de Juan 4,16-21, pensando que Dios te está hablando a ti, en este momento, con las palabras que estás leyendo.
  • Mientras vas leyendo lentamente, escucha a Dios; es el señor el que te está hablando persona a persona; escúchalo con una atención receptiva y serena, sin ansiedad alguna.
  • No pretendas tanto entender intelectualmente lo que estás escuchando. Procura meditar la palabra gozosamente en tu corazón dejándote inundar por las vibraciones y emociones que se desprenden de la proximidad de Dios. Y conserva la la Palabra, es decir, que sigan vibrando en tu interior esas resonancias a lo largo del día.

1 Juan 4,16-21

16 Por nuestra parte, hemos conocido el amor que Dios nos tiene, y hemos creído en él. Dios es amor: el que permanece en el amor permanece en Dios y Dios en él.
17 Cuando el amor alcanza en nosotros su perfección, miramos con confianza al día del juicio, porque ya somos en este mundo como es El.
18 En el amor no hay temor. El amor perfecto echa fuera el temor, pues hay temor donde hay castigo. Quien teme no conoce el amor perfecto.
19 Amemos, pues, ya que él nos amó primero.
20 Si uno dice «Yo amo a Dios», y odia a su hermano, es un mentiroso. Si no ama a su hermano, a quien ve, no puede amar a Dios, a quien no ve.
21 Pues éste es el mandamiento que recibimos de él: el que ama a Dios, ame también a su hermano.

4. Responde a Dios.

a. En este momento siéntete invadido por el Espíritu Santo y trata de imaginar tu historia antes de ser engendrado en el vientre de tu madre, pues desde la eternidad el Padre te ama.

b. Es él quien te dice: YO soy amor, y si permaneces en el Amor, YO permanezco en tí.

c. Siéntete inundado por el amor de Dios y entonces nada te podrá entristecer, ni contrariar, ni intimidar, ni asustar!

d. Al igual que tú, todos nuestros hermanos son hijos amados del Padre. Es por esto que Él más que pedirnos, nos manda que nos amemos los unos a los otros.

e. Si estás resentido con alguien, si guardas algún rencor, ofrece a Jesús este ejercicio de perdón en este Tiempo de Cuaresma: colócate en el espíritu de Jesús, en la fe, y trae a tu mente a ´esa persona difícil´ y dí: Jesús entra dentro de mí, toma posesión completa de todo mi ser, calma mis hostilidades, dame un corazón pobre y humilde; quiero sentir por esta persona lo que tú sientes en este momento por ella. Y con mis sentimientos transformados en tus sentimientos, yo lo perdono, yo o comprendo, yo lo amo, yo lo abrazo. Él, TÚ y yo, los tres unidos en un mismo abrazo…..

Concluye este ejercicio de perdón pidiendo a Jesús te ayude a ser cada vez más un reflejo de su imagen:

A la luz de tu Figura

Señor Jesucristo, que tu presencia inunde por completo mi ser,
y tu imagen se marque a fuego en mis entrañas, para que pueda
yo caminar a la luz de tu figura, y pensar como Tú pensabas,
sentir como Tú sentías, actuar como Tú actuabas,
hablar como Tú hablabas, soñar como Tú soñabas,
y amar como Tú amabas.

Pueda yo, como Tú, despreocuparme de mí mismo
para preocuparme de los demás; ser insensible para mí
y sensible para los demás; sacrificarme a mí mismo,
y ser al mismo tiempo aliento y esperanza para los demás.

Pueda yo ser, como Tú, sensible y misericordioso; paciente,
manso y humilde; sincero y veraz. Tus predilectos, los pobres,
sean mis predilectos; tus objetivos, mis objetivos.
Los que me ven, te vean, y llegue yo a ser una transparencia
de tu Ser y de tu Amor. Así sea.

Para terminar esta experiencia del Amor de Dios, escucha esta canción:

Si yo no tengo amor

Si yo no tengo amor, yo nada soy Señor, (bis)

El amor es comprensivo,
el amor es servicial,
el amor no tiene envidia,
el amor no busca el mal.

El amor nunca se irrita,
el amor no es descortés,
el amor no es egoísta,
el amor nunca es doblez.

Canto